Cambios durante el embarazo

By Biogest
19 julio, 2012 09:54

Fuente: 5mimitos.com

El periodo del embarazo es, sin duda alguna, uno de los momentos más importantes para la mujer, debido a los cambios físicos y psicológicos que va a experimentar, así como por la implicación emocional que conlleva el ser madre. Hoy en día, es un proceso muy controlado y cuidado, en el que se han minimizado tanto las complicaciones durante la gestación como las que rodean al momento del parto. Además, en las sociedades como la nuestra, la figura paterna va teniendo una influencia cada vez mayor, con una implicación directa en las pruebas médicas que se le harán a la madre, asistencia al parto, cuidados del bebé, etc.

Podemos decir que la mujer va a experimentar unos grandes cambios, que los dividimos en conscientes e inconscientes. Los primeros son los que corresponden a lo que llamamos “hacer nido”, y es la preparación de la ropa del futuro bebé, preparar la habitación con la cuna, el cambiado, la bañera, asesorarse en la compra de un buen carro (tarea nada fácil, por cierto), aprovisionarse de pañales y toallitas deshechables…Y todo esto, como decíamos, se realiza conscientemente. Estos “cambios” implican directamente otros inconscientes, que son los psicológicos; esto es: los procesos de pensamiento comienzan a modificarse, de manera que la prioridad pasa a otra persona que la mujer lleva dentro, y eso hace que cambie la forma de verse a ella misma (antes como mujer, ahora como madre), la percepción del entorno (ahora es más inseguro que antes), y una numerosa lista de ejemplos.

Con todo ello, todavía no hemos abordado los cambios más importantes que se van a producir durante el embarazo, y son los cambios físicos. El cuerpo, de manera inconsciente, va a prepararse para gestar a un nuevo ser humano, y todo ello sin la participación activo de la mujer. Pero la pregunta es: ¿seguro que es sin su participación?. Claramente: no. La mujer no tiene que pensar en: tengo que generar una placenta, tengo que ayudar a la división celular para pasar de un cigoto a un embrión, voy a concentrarme en mover mis vísceras para dejar más espacio para el feto… No, nada de esto es necesario, pero sí tiene que pensar en: tengo que alimentarme bien para que le falte ningún nutriente a mi bebé, tengo que moverme para mejorar mi circulación, tengo que respetar las recomendaciones del médico (no puedo beber alcohol, no comer jamón si he dado negativo en toxoplasmosis..). Es decir, que en los cambios inconscientes que su cuerpo realizará, hay una parte consciente muy importante. Y ya no solo de cara al bebé, sino de cara a ella misma, para minimizar tanto las complicaciones del proceso de la gestación . Y ¿cuáles son estas complicaciones?: sobre todo, la retención de líquidos y las varices, los dolores de espalda y ataques de ciática a medida que crece la tripa, el debilitamiento del suelo pélvico (cosa de la que hablaremos largo y tendido), la dilatación de la musculatura abdominal y su posterior debilitamiento, las fascitis plantares (patología que produce mucho dolor en las plantas de los pies)… Es decir, que hay que cuidarse porque, aunque sea una etapa maravillosa de la vida, no todo es un camino de rosas.

El resumen de toda esta parte es muy sencillo: mi cuerpo lo va a hacer todo por mi bebé, pero: ¿qué puedo hacer yo por mi cuerpo?; es decir: ¿qué puedo hacer yo por mí?.

 

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