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En la actualidad los test de embarazo son capaces de determinar de forma temprana cuando una mujer está encinta. Los primeros signos físicos del embarazo ya no son una manera de saber si se está o no embarazada. Son importantes, sobre todo, para tomar más consciencia del nuevo estado. Es interesante verlos como los primeros signos de los cambios posteriores que llegarán y que anuncian la vida que va abriéndose paso y creciendo en tu interior.

* Ausencia de sangrado. Si bien algunas mujeres manchan con sangre durante la implantación del óvulo fecundado lo habitual es que no haya un gran sangrado. La menstruación desaparece. Y si eres como un reloj para estas cosas es probable que sea el primer signo físico de embarazo que notes. Si estás buscando el embarazo será el momento de comprobar mediante un test médico o de farmacia si realmente estás embarazada.

* Pecho más grande y más sensible. Es habitual que los senos aumenten ligeramente de tamaño durante las dos primeras semanas de gestación. En este periodo suelen mostrarse también más sensibles al tacto. Pero estos no son los únicos cambios que se dan en las mamas durante las primeras semanas del embarazo. A menudo los pezones y la aureola cambian de tamaño, en ocasiones se oscurecen ligeramente y se hipersensibilizan. Ancestralmente era uno de los indicadores que usaban las mujeres para detectar el embarazo.

* Cansancio. Las hormonas suelen provocar falta de sueño y elevar ligeramente el estrés en los primeros días de gestación. Esto suele traducirse en episodios de cansancio. Si es tu caso, lo ideal es que hagas caso a tu cuerpo y le regales el tiempo de relax y descanso que necesita. Alimentarte correctamente y respetar las horas de sueño son claves para ayudarte a que te sientas de nuevo fuerte y vital, con energías renovadas.

* Náuseas. No todas las embarazadas sufren de náuseas y vómitos. Pero la hormona hCG producida por el embrión las provoca a menudo. Y no solo por la mañana. Estas pueden darse en cualquier momento del día. Si vomitas en exceso, probablemente necesites hidratación oral extra. Normalmente es más molesto que otra cosa, aunque hay mujeres afortunadas que ni lo notan.

* Aumento de la temperatura basal. No es un cambio elevado, pero sí significativo. Salvo que seas muy sensible a estos cambios, lo más probable es que no lo percibas.

* Mayor sensibilidad olfativa y gustativa. Es común que en los primeros estadios del embarazo los cambios hormonales provoquen una hipersensibilidad olfativa y gustativa. Esto puede hacer que determinados olores y sabores te resulten desagradables y molestos. Esta sensibilidad se asocia, en ocasiones, con los llamados antojos o las ganas excesivas de disfrutar un determinado sabor.

* Aumento del moco cervical. Una de las consecuencias del incremento de la progesterona es el aumento del moco cervical y, en general, del flujo vaginal. Cuando este se produce en demasía, lo ideal es utilizar salvaslips para evitar molestias.

* Ganas frecuentes de orinar. El crecimiento del útero empuja a la vejiga. Esto unido a la sensibilidad de la vejiga causada por la hormona hCG, hace que la mujer gestante orine con mayor frecuencia de la habitual. Durante todo el embarazo la micción frecuente será una realidad. Pero hay que distinguirlo de la incontinencia urinaria, pues son dos cosas diferentes y esta última no tiene por qué darse durante la gestación.

Estos son los principales cambios físicos que habitualmente la mujer gestante siente durante las primeras semanas de embarazo. Aunque para algunas mujeres algunos pueden resultar molestos a otras les aporta la tranquilidad de saber que la gestación sigue su camino y que su bebé crece en su interior.

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Una de las muchas y diversas causas que influyen y dificultan la concepción es el estrés. Ser conscientes de ello hace que sea más sencillo trabajar para combatirlo y, de este modo, trabajar para favorecer el embarazo.

1.- Relajación.

Las técnicas de relajación consciente ayudan a la persona que las practica a reducir tanto la tensión física como la mental. Y, a menudo, incluso la emocional. Estas técnicas pueden desarrollarse en casa de forma íntima si sabes cómo hacerlo. Actualmente existen infinidad de libros, vídeos, cursos, talleres y actividades que enseñan el modo de lograr la relajación total.

Aprender a relajarse en momentos determinados es el primer paso para aprender a llevar una vida más sosegada. Y para saber cuándo es el momento de pararse para recuperar la tranquilidad necesaria.

2.-Deporte.

No se trata de hacer deporte de competición ni de pasarse horas con una alta exigencia física. Pero la práctica moderada del deporte contribuye a rebajar los niveles de estrés emocional y mental. El cuerpo se oxigena mejor y con la actividad física segrega hormonas que contribuyen a disponer de una mente más descansada y un cuerpo energizado. Esto hace que el estrés se reduzca.

Puedes decidirte a hacer ejercicio en casa con aparatos como una máquina de andar o una bicicleta estática. Si esto te aburre lo mejor es buscar compañía para ejercitarte; desde salir a caminar o ir a practicar natación con amigas a apuntarte a clases de aquagym o de gimnasia de mantenimiento. Tienes muchas opciones interesantes.

3.- Stretching.

El streching es un tipo de actividad física que se basa en la realización de estiramientos y la respiración consciente. Estos se realizan con movimientos suaves y sostenidos. Así, se consigue mejorar el estado físico, con un cuerpo más descansado y libre de carga. Y también se mejora el estado mental, rebajando los niveles de estrés.

4.- Yoga.

El Yoga es una de las técnicas más efectivas para combatir el estrés. Ayuda a controlar la ansiedad, a relajar la mente y a desentumecer y liberar de sensación de cansancio y carga del cuerpo. Practicar periódicamente yoga es algo que te ayudará a sentirte mejor y a alejar el estrés de tu vida. Además, existen muchos asanas o posturas de yoga que son beneficiosos para la mujer embarazada por lo que podrás seguirlo practicando después de la concepción y, de este modo, mantener al estrés alejado de tu vida.

5.- Mindfulness.

Bajo este término se conoce el concepto de conciencia plena. Actualmente se utiliza para denominar un conjunto de técnicas o buenas prácticas que ayudan a prevenir y combatir el estrés y a vivir una vida más relajada, plena y consciente. Es un término de plena moda aunque sus prácticas no son nuevas y tienen comprobada su efectividad para un cuerpo y una mente libres de estrés. Si te interesa, te resultará muy sencillo encontrar libros, talleres y vídeos que te informen sobre ella.

 6.- Tai chi.

El tai chi es una práctica ancestral de origen chino que te ayudará a evitar estados de ansiedad y a rebajar tus niveles de estrés. Con movimientos muy lentos y suaves, posturas sencillas y respiración consciente, notarás una mejora con la práctica continuada de esta técnica.

Cualquiera de estas técnicas te ayudarán a combatir el estrés. Y, con ello, estarás contribuyendo a lograr el estado adecuado para favorecer la concepción.

Reserva una visita gratuita llamando al 977 32 00 33 o www.biogest.es

 

 

Cuando un embarazo es muy esperado es habitual que una vez, al fin, llega la madre no sepa muy bien cómo y cuándo contarlo. ¿A quién decírselo primero? ¿Qué momento es el mejor para hacerlo? ¿Y cómo contárselo a cada persona?

¿Cuándo y cómo comunicar tu embarazo a familia y amigos?

Estas dudas suelen acrecentarse cuando anteriormente se han pasado por episodios de abortos espontáneos. Es duro que alguien te felicite por tu embarazo y tengas que decirle que no, que ya no estás embarazada. Por eso quien ha pasado por ello tiende a alargar en el tiempo el momento de hacer pública la feliz noticia. Y en la actualidad lo habitual es resistir las ganas de contarlo incluso dentro del entorno más íntimo hasta concluido el primer trimestre de embarazo. Pero pasado este momento, con la realización de las primeras ecografías y los síntomas más evidentes, llega el momento de plantearse hacer partícipes a los demás de la feliz noticia.

Lo más lógico llegado el momento es hacer partícipe de tu embarazo a tus seres más queridos. Olvídate de normas de etiqueta social y cuéntaselo realmente a quien te apetezca. Si deseas que la familia lo sepa primero y los amigos después, estupendo. Si quieres hacerlo, al contrario, también. No debería haber normas establecidas en este aspecto. Haz lo que realmente te dicten tu corazón y tu cabeza. Aunque si nos permites, te haremos una recomendación; empieza por contárselo a aquellas personas que sabes que se alegrarán de compartir tu felicidad. Nada mejor para sentirte bien que compartir la noticia con aquellos a quienes tienes la certeza de que tu embarazo supondrá una alegría.

¿Hay alguna persona de tu entorno a la que no te apetece contárselo? No le des más vueltas a la cabeza y simplemente no lo hagas. Por muy cercana que sea. Se va a terminar enterando igual, pero si es una persona tóxica o sabes que va a ser molesta con sus opiniones sobre tu estado, alarga todo lo posible el momento de hacerle partícipe de él. Y no te preocupes por si se molesta cuando finalmente lo sepa, pues este tipo de personas se molestan siempre con o sin motivo.

Comunicar en persona o por teléfono a tus allegadoS la noticia es cuestión de gustos. En ocasiones la distancia te impedirá poder contarlo cara a cara y recibir su abrazo. ¿Quieres contárselo a varias personas a la vez y evitar el “por qué se lo dijiste a X primero?”. En la actualidad es muy sencillo gracias a las nuevas tecnologías. Una sencilla frase o una fotografía esclarecedora (tu propia tripita, una pareja de patucos o incluso la primera ecografía) enviada por email o al grupo de whatsapp que te interesa, ¡y listo!

¿Cómo y cuándo comunicar tu embarazo en el trabajo?

En cuanto al trabajo, puede ser un asunto delicado. En caso de que ejerzas tu trabajo en un entorno potencialmente peligroso en tu estado, tendrás que informar cuanto antes. Por seguridad. En otros casos, hazlo cuanto realmente te sientas preparada o, si crees que tu trabajo puede peligrar, cuando veas que ya no se puede seguir ocultando.

En todo caso no existe una forma ni plazos legales para hacerlo. Por cortesía lo aconsejable es hacerlo con tiempo para que la organización del trabajo y la contratación de una persona que te sustituya durante tu baja por maternidad puedan realizarse con tiempo. Y por seguridad legal, lo mejor es hacerlo de manera escrita con acuse de recibo, aunque si trabajas en un entorno amigable y pequeño puedes comunicarlo en persona el mismo día que lo presentes por escrito.

Decidas hacer partícipes a todos tus allegados de la feliz noticia cuanto antes o decidas posponerlo en el tiempo, lo más importante es que disfrutes de tu embarazo y lo comuniques realmente cuando sientas que te apetece hacerlo.

 

Es habitual que durante la gestación la madre tenga dudas sobre qué alimentación es la más adecuada para ella y para el bebé. En Biogest estamos a tu lado y tu médico resolverá todas las dudas que le plantees. Pero es interesante que conozcas y tengas en cuenta qué nutrientes son imprescindibles durante el embarazo y en qué alimentos puedes encontrarlos. De este modo será más fácil para ti tomar la decisión sobre que alimentos incluir en tu dieta durante estos meses.

 

* Ácido fólico o folato.

Independientemente de si el médico te prescribe algún complemento alimenticio que lo contenga, es interesante que tomes alimentos ricos en él. Ayudará a asentar la placenta y a prevenir defectos del tubo neural. Está presente en espinacas y otras verduras de hoja verde, aguacates, brócoli, naranjas o kiwis, entre otros alimentos.

* Provitamina A (betacaroteno) y vitamina A.

Imprescindible para la formación de los huesos. Puedes encontrarla en huevos, leche, zanahoria, brócoli, espinacas y calabaza, por ejemplo.

* Vitamina D.

Ayuda al organismo a transformar el calcio y el fósforo e interviene activamente en la formación de los huesos. La luz solar ayuda a sintetizarla, pero eso no quiere decir que tengas que tomar el sol o que no debes proteger tu piel de los rayos UV. También puedes encontrarla en la leche y en pescados azules como el salmón, la caballa o las sardinas.

* Vitamina E.

Colabora en la formación del bebé. Puedes encontrarla en el aceite de oliva o en el de girasol, por ejemplo, pero no debes abusar de ellos. También está presente en una proporción interesante en las nueces, el germen de trigo o los cereales integrales, entre otros alimentos.

* Vitamina C.

Construye el sistema inmunológico. También es vital su poder antioxidante que actúa como protector de células y tejidos al tiempo que ayuda al organismo a la correcta absorción del hierro. Aunque tradicionalmente se ha destacado su presencia en los cítricos, hay algunos alimentos que presentan aún mayor riqueza de esta vitamina. Entre ellos el kiwi, el pimiento rojo, la grosella negra, el brócoli, la col verde (repollo), los berros o la papaya.

* Vitaminas B1 y B2.

Regulan el sistema nervioso y se encargan de elevar el nivel de energía. La primera está presente en cereales integrales, germen de trigo, huevos, nueces y legumbres, entre otros alimentos. La segunda en carnes, aves, pescados, huevos y lácteos.

* Vitamina B3.

Mejora el proceso digestivo y regula el sistema nervioso. Además, favorece el buen estado de salud de la piel. Está presente en huevos, carne, leche, pescados y cereales integrales.

* Vitamina B6.

Contribuye a la formación de los glóbulos rojos. Algunos de los alimentos ricos en esta vitamina son el pescado, la carne de pollo y de cerdo, el hígado, la soja, los plátanos y la avena, entre otros.

* Ácidos grasos esenciales Omega 3 y Omega 6.

Mejoran la función cognitiva y neurológica en el bebé, contribuyen al desarrollo adecuado de sus sistemas de visión y nervioso y, al mismo tiempo, reducen el riesgo de un parto prematuro. Están presentes en pescados azules y mariscos, principalmente. Y, en menor medida, en nueces y semillas de lino.

* Calcio.

Imprescindible para la formación de los huesos y para prevenir la aparición de coágulos de sangre. Leche, semillas de sésamo y cereales integrales son alimentos ricos en él.

* Hierro.

Necesario, entre otras cosas, para prevenir la anemia y reducir el riesgo de parto prematuro. Está presente en alimentos como las carnes rojas, las legumbres secas y el germen de trigo.

* Proteínas.

Imprescindibles para diferentes procesos como la producción de aminoácidos o la reparación de las células. Carnes, pescados, huevos, soja y preparaciones de legumbres enriquecidas con cereales son sus principales fuentes.

* Zinc.

Contribuye a la producción de insulina y enzimas. Está presente en carnes rojas y blancas, alubias rojas y nueces, entre otros alimentos.

Como ves hay algunos alimentos que se repiten y que te interesa especialmente incluir en tus menús. Siempre con moderación en las cantidades y sin abusar de ninguno de ellos. Ante la duda, recuerda que siempre puedes consultar con tu médico para resolverla. Estamos aquí para ayudarte a que tanto tú como tu bebé estéis sanos y el embazo transcurra según lo previsto.

Durante el embarazo es importante cuidarse bien y vigilar ciertos aspectos de la alimentación y actividad. Si no existen riesgos para la madre ni el bebé, el día a día puede ser completamente normal.

Si ya se realiza ejercicio habitualmente se podrá continuar, siempre comprobando caso a caso y disminuyéndolo conforme avance el embarazo. Si no se realiza ejercicio regularmente, no es el momento de empezar ahora, pero sí que hay cierta actividad ayudará a la futura mamá a estar mejor y a mantener el peso adecuado, así como aliviar o prevenir algún malestar durante la gestación.

ejercicio durante el embarazo

El mejor ejercicio es caminar, ya que no requiere ningún tipo de entrenamiento y podemos adecuarlo el ritmo que queramos. De este modo, caminando, prevenimos problemas circulatorios, como la hinchazón de piernas y pies, el estreñimiento… Además ayuda a controlar el peso sin forzar al organismo.

Si gusta el agua, la natación o los ejercicios aeróbicos en el agua, tipo aquagym, son ideales ya que proporcionan una mejora muscular, circulatoria, respiratoria, disminuye el dolor en la zona lumbar, relaja…

También hay otras prácticas que puede ayudar a llevar mejor el embarazo como el yoga: mejora la postura corporal, ayuda a prevenir dolores de espalda, a reducir la presión y el peso que supone el embarazo, contribuye a eliminar la sensación de fatiga, asegura al feto una mayor oxigenación… Además es un ejercicio muy relajante para la madre.

Muy recomendables son los ejercicios de Kegel para fortalecer el suelo pélvico o los ejercicios en cuclillas para la preparación al parto… todos ellos son habituales en las clases de preparación al parto y además se pueden realizar en casa cómodamente.

Estas actividades deportivas son algunas de las que se pueden realizar durante el embarazo, per siempre es conveniente consultar con el médico especialista antes, por si considerara que existe algún tipo de riesgo, según el caso concreto.

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