Seguramente más de una vez has escuchado hablar de los superalimentos. Se denominan superalimentos o superfood a los alimentos con unas propiedades nutricionales beneficiosas para la salud que son un auténtico cóctel de vitaminas, minerales y oligoelementos inigualables. Pero ¿de verdad existen los superalimentos?

La respuesta es muy sencilla: no, no hay alimentos que por sí mismos sean capaces de curar enfermedades ni con un poder total de prevención de las mismas. Son saludables, pero no extraordinarios a nivel de lo que su precio y popularidad parecen indicar. Pero sí es cierto que hay alimentos que son nutricionalmente muy interesantes y que es recomendable consumir habitualmente en el contexto de una dieta sana y equilibrada.

No hay que perder de vista que el término superfood tiene mucho de comercial. ¿Conocías la chía o las bayas de goji antes de que se etiquetaran como superalimentos y su consumo se pusiese de moda? ¿Habías probado el brócoli o la quinoa antes de que se popularizasen como superalimentos? ¿Comerías Kale solo por su sabor?

Es verdad que son alimentos nutricionalmente interesantes, pero están muy lejos de ser milagrosos. Los llamados superalimentos contienen nutrientes beneficiosos, pero a menudo no son más, ni mejores, ni están presentes en mayor cantidad que otros alimentos no considerados como tales.

Si eres observadora, te habrás dado cuenta de que la mayor parte de los denominados superalimentos son exóticos y hasta que alguien los “descubre” como tales, poco conocidos. Pero en realidad en nuestra tradición gastronómica podemos encontrar alimentos nutricionalmente tanto o más interesantes que estos, y que por alguno motivo son despreciados o poco valorados por los consumidores. Incluso por aquellos preocupados por cuidar de su salud.

Alimentos como las legumbres, el aceite de oliva o el ajo son nutricionalmente muy interesantes, al igual que otros muchos. Pero ninguno de ellos te hará inmortal.

Existen los superalimentos

Existen los superalimentos

¿Cuáles son los grandes problemas de la popularidad de los llamados superalimentos?

1.- Pueden desequilibrar y limitar la dieta.

Uno de los peligros de los llamados superalimentos es que a menudo por incluirlos en la dieta se limita el consumo de otros tan interesantes o más nutricionalmente hablando. Así, la dieta puede desequilibrarse y tener carencias en determinados nutrientes que estos no cubren.

Si te das cuenta de que tu consumo de frutas o verduras se limita a dos o tres, o lo hace el consumo de cereales, puedes estar siendo víctima de este error. Sé consciente de cuántos alimentos diferentes consumes habitualmente en una semana para analizar si precisas una dieta más variada.

2.- Pagas más por alimentarte bien, pero probablemente no por alimentarte mejor.

La quinoa, por ejemplo, no aporta más proteínas que las legumbres. Pero su precio es considerablemente mayor. Tampoco el kale es nutricionalmente más interesante que buena parte de las verduras de hoja verde de una frutería tradicional.

Una dieta basada en el poder de los denominados superalimentos es considerablemente más cara que una dieta sana y equilibrada basada en alimentos propios de la cocina mediterránea. Pero no es necesariamente más saludable que ella.

3.- Incitan a ser consumidos en mayor cantidad de la adecuada con lo que ello puede implicar para la salud.

Al tener la consideración de superalimentos, la percepción del consumidor es de que no importa abusar de ellos o comer más cantidad de la adecuada. Esto puede generar distintos problemas, por ejemplo, si ocurre con alimentos como la quinoa o el chocolate negro. Puede suponer un mayor consumo de calorías que, lejos de ser saludable, puede favorecer el sobrepeso con lo que ello conlleva para la salud.

4.- Dan la impresión de que su consumo equilibra otros abusos o errores de la alimentación.

Un problema que se ha detectado asociado al consumo de superalimentos es que, al ser estos considerados milagrosos o extremadamente beneficiosos para la salud, se utilicen como parche o elemento equilibrante de abusos y errores en la dieta. Pero, tomar un zumo verde de kale y espinacas, por ejemplo, no compensa comerse una bandeja de donuts.

Ya lo ves, los superalimentos no existen y la creencia en ellos puede crear algunos problemas. Pero sí es cierto que la nutrición es clave para el cuidado, protección y prevención de la salud. Así que si quieres cuidarte, come de forma nutricionalmente equilibrada y disfruta de los beneficios de los distintos alimentos.

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